martes, julio 26, 2005

La vieja cuestión

He leído en mil lugares (miles de blogs) sobre el mismo tema, la eterna pregunta: "¿Porquenomequierequienyoquieroquomequiera?"
Hay una muchachita con la que mi auto-sugestión ha jugueteado haciéndome decidir que es estupenda y acapara todas las bellas virtudes que conducen a la felicidad en su compañía. Después de ímprobo esfuerzo me he acercado a ella el Sábado (el viernes me fallaron las fuerzas) y con la boca seca y el corazón en la garganta he tartamudeado un par de frases inconexas... genial...
Supongo que podría haber ocurrido que ella razonase que mis tartamudeos y nervios son debidos a que me gusta mucho, pero por su reacción mas bien piensa que soy un tartaja soso y sudoroso... genial de nuevo...
Que conste que ya me lo tomo con humor.
Después conocí otra muchacha que parecía interesada (creo yo)en hacerme olvidar a la susodicha, y cuando mas claro tenía la pobre que lo iba a conseguir, a mi se me cruzó el cable y decidí que o era la que me gustaba o ninguna.
Aqui estoy ahora, solito sinquemequieralaquequieroquemequiera y sinquemequieralaquenoquieroquemequiera.
¿Habrá moraleja en esta historia? Creo que de tanto pensar en ello ya no sé ni lo que quiero. :D

PD: De la chica que me gusta opino que es la persona mas interesante del mundo, inteligente, bonita y especial. Teniendo en cuenta que no la conozco y porque la aprecio, me alegro por ella, ha echo bien alejandose de semejante majadero que soy.

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